Cuando Google anunció que cerraría su plataforma Works With Nest, Home Assistant murió en cierta parte, ya que perdió toda la integración con Nest posible.

Esto se debe a que a las empresas les interesa mucho mas un servicio que tenga nube (cloud) y que acceda directamente a sus servidores, para posteriormente, hacerte pasar por caja. Da igual la forma en la que sea, si pagando, o simplemente recopilando tus datos y revendiéndolos o explotándolos. De cualquier forma, la «nube» no es tu amiga.

Con esto quiero decir, que todo lo que se puede dar, se puede quitar. El dispositivo Skydrop inteligente que servía de gran funcionalidad para el riego automatizado, se posicionó número uno en ventas y ha sido un producto de referencia, hasta que recientemente con una actualización, bloquearon el uso de la conexión a Internet y ahora hay que pasar por caja para poder usarlo fuera de casa.

Este es uno de los cientos de casos que ocurren a día de hoy, muchas empresas dejan su servicio exclusivo en la nube para que uses sus servidores y obtener algo a cambio. Pero, ¿qué pasa si esa empresa se va a pique como ha sucedido con Leeo Smart Alert? Pues que te quedas con una luz de 100€ que ahora es totalmente inútil ya que la empresa va a cerrar su servicio en Septiembre (a menos que pudiera encontrar un comprador y la continúe.)

El ecosistema que nos quieren implantar, obliga a utilizar todos nuestros dispositivos de una forma conjunta, Google, Alexa, Homekit o SmartThings, entre otros sistemas. La idea nuestra y lo que debemos hacer, es unificar nuestros dispositivos en una única plataforma como Home Assistant u otras, pero lo mas importante, que nos permita enlazarlos en un ámbito local, sin nube ni cloud, o nos obligaremos a estar pagando microtransacciones mensuales para mantener todos los dispositivos interconectados entre si.